Con la llegada del nuevo año, ha entrado en vigor la ley 34 del 2007 de calidad del aire y protección de la atmósfera, que establece un nuevo catálogo de actividades que potencialmente pueden contaminar la atmósfera.
En lo referente a los automóviles, pasan a pagar el impuesto de matriculación en función de las emisiones de CO2, en lugar de la cilindrada como se hacía hasta el 2008.
De esta forma los coches que contaminen menos pagaran menos e incluso en algunos casos no pagarán impuesto de matriculación, y por el contrario los que contaminen mas, pagarán mas impuestos que anteriormente.
Los principios que inspiran esta Ley son la prevención de la contaminación en la fuente, y que quien más contamine, pague más.
Así pues, se establece los siguientes impuestos en función de las emisiones que emitan los vehículos:
De este modo, se implica tanto a las compañías como a los usuarios en la necesidad de respetar y conservar nuestro medio ambiente.